Descripción
IGP Valdejalón, Aragón, España
460 msnm
Bodega Frontonio
Fernando Mora · Mario López
Composición varietal
Garnacha Blanca 100%
Composición del suelo
Caliza
Graduación alcohólica
12.5º
Crianza
Breve, en depósitos de cemento y acero, sobre lías finas
Bodegas Frontonio nace en 2008 en Alpartir, en la Sierra del Jalón, Aragón, de la mano de Fernando Mora, Master of Wine, y el enólogo Mario López. Trabajan unas 28 hectáreas de viñas viejas de Garnacha y Macabeo en vaso y en secano, plantadas entre 1898 y 1980, muchas en laderas de difícil acceso, entre 450 y más de 1.000 msnm, con viticultura orgánica certificada y en conversión a biodinámica. El clima es continental, con el cierzo –el viento frío y seco del noroeste– soplando fuerte y una leve influencia mediterránea que llega por el valle del Ebro. El suelo es el centro del proyecto: conviven suelos sedimentarios, areniscas y mallacán (lo que en Argentina llamamos caliche), con los materiales más antiguos, pizarras y cuarcitas, que hacen único al lugar. La pizarra da una sensación táctil muy fina, algo secante y afilada; la cuarcita le aporta luz al vino y lo vuelve más aéreo; la arenisca, sobre todo si es ferrosa, suma fruta y notas ferrosas; y los calcáreos dan sensación de sal en boca. Por eso hacen calicatas y vinifican cada suelo por separado. Los tintos se elaboran con racimo entero pisado a pie, fermentados en hormigón o tinos, todo por gravedad, y se crían en toneles grandes en cuevas del siglo XVII excavadas bajo el pueblo: la madera la usan para afinar el tanino, con los toneles nuevos para los vinos más sencillos y los de gran volumen para los grandes vinos. La gama va de los vinos de entrada, Botijo y Microcósmico, a los de parcela, Las Alas de Frontonio.
Botijo es la entrada a Frontonio, con uva orgánica de Épila. El Blanco es Garnacha Blanca de secano, de viñas de unos 25 años en vaso a unos 460 msnm, en un clima continental con influencia mediterránea, donde los suelos pobres de caliza y la poca agua concentran aromas y sabores. Fermentado con levaduras nativas en depósitos, con mínima intervención, buscando la pureza de la variedad, y con una crianza breve sobre lías finas en cemento y acero, sin madera, para conservar la frescura, la textura y la fruta. Un blanco fresco, seco y preciso, algo austero de joven.
“Garnacha Blanca aragonesa en su versión más fresca y auténtica.” – Bodegas Frontonio
